Revista EL COLECTIVO

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miércoles, 30 de abril de 2008

Grupo Comando asaltó la Escuela Imprenta de "PELOTA DE TRAPO"

El día viernes 25 de abril -cerca del mediodía- un grupo comando de 8 hombres, fuertemente armados, demasiado profesionales, demasiado prolijos, asaltaron nuestra Escuela Imprenta Manchita, amenazando con la muerte a pibes y pibas, a jóvenes, a educadores, y llevándose la modesta recaudación de una Escuela-Taller donde cada día intentamos construir un futuro distinto para nuestros Pibes.
¿Vinieron sólo por eso?
¿O es que quisieron borrar el poema de amor escrito por una multitud en las largas arterias de Rosario el 6 de marzo, invicto en nuestros latidos?
¿O fue porque oímos el llanto del hambre y el pasado 18 de abril, en la Parroquia de la Santa Cruz, dibujamos un sueño de cristal, y nos dimos cuenta -miles- de que no éramos una solitaria columna de rocío, sino un “relámpago perpetuo”?
Les pedimos a todos, antes de que “envejezcan los carteros”, que multipliquen esta denuncia y estas palabras urgentes, a la salida de las iglesias o entre los vecinos que se regalan palabras a distancia de mate, o a la hora del jazmín, entre todos los que preparamos, por ejemplo, en Mar del Plata, un tercer grito que no se vende, que no se negocia, que no se subsidia: el hambre es un crimen.
Sí. Están pasando cosas raras. Pero con ternura los venceremos.
Alberto Morlachetti
Coordinador Nacional
Movimiento Nacional Chicos del Pueblo

CURSO DE ECONOMIA PARA TODOS

A raíz del fuerte temporal que produjo un corte de energía eléctrica en la zona, informamos de la imposibilidad del inicio del Curso de "Economía para Todos", previsto para el pasado 25 de abril.
Por tal motivo, se comunica que el mismo dará comienzo este viernes 2 de mayo a partir de las 20 horas, en el edificio de Buenos Aires 389, Aula E 3, segundo piso.
Se recuerdo que este curso trimestral es abierto a todos los interesados en el tema. Por mayor información comunicarse con luis.lafferriere@gmail.com o lafferr@speedy.com.ar

martes, 29 de abril de 2008

IMPA :LA RECONTRA RECUPERADA


Los obreros retomaron la planta
Para la justicia son “okupas” y la policía los trata como delincuentes dignos de ser perseguidos por las calles de Almagro y Caballito en una represión de un entusiasmo antológico. Pero los obreros de IMPA acaban de volver a ocupar la fábrica de aluminio, con un objetivo quizás subversivo: trabajar. Ya negociaron la deuda con los acreedores. Qué significa “el empate” con el Estado del Superávit, que ignora a estas experiencias mientras subsidia a los monopolios y a los grupos concentrados. Y una idea sobre el futuro rol de las fábricas sin patrón.

“La situación con este tipo de Estado es de un empate. No pueden echar a los trabajadores de las fábricas recuperadas, no nos pueden liquidar, pero tampoco nos apoyan. El Estado apuesta a que estas experiencias caigan solas, o que la crisis termine adentro de cada fábrica, y nos matemos entre nosotros”.
No es lo único que opina Eduardo Murúa, uno de los referentes de IMPA, emblemática fábrica recuperada, que este martes 22 de abril volvió a ser ocupada por los trabajadores que habían sido desalojados por las llamadas “fuerzas del orden” cinco días antes: Murúa también considera que este tipo de experiencias mostró un camino que tal vez sea determinante en un futuro de la Argentina.
Quédese tranquilo
Murúa, que en 2005 había sido desplazado de la presidencia de la cooperativa por decisión de los trabajadores, y volvió también por la decisión de sus compañeros en agosto de 2007, aclara el estado de las cosas en IMPA, planta ubicada en Querandíes y Pringles, de Almagro: “Para el poder judicial quizás somos okupas ilegales, pero de hecho el juez levantó el vallado e hizo ir a la policía. Lo nuestro es más legítimo que nunca”. Merece recordarse que uno de los lemas del movimiento de recuperación de empresas es Ocupar, Resistir y Producir.
La situación había empezado a desencadenarse a comienzos de abril. El juez comercial Víctor Hugo Vitale anunció a los trabajadores que tendría que desalojar y clausurar la planta debido al pedido de quiebra por parte de dos acreedores. Hubo incluso un primer intento de desalojo impedido por los trabajadores. Murúa: “Hablamos con los acreedores, llegamos a un nuevo acuerdo con la mejor voluntad de parte de todos, y entregamos esos acuerdos en el juzgado el viernes 11. Nos cruzamos con el juez, todo en muy buen tono, le explicamos que habíamos solucionado el tema, y me dijo: Quédese tranquilo, Murúa, que yo lo resuelvo”. (Esto tiende a mostrar lo sinuosa que puede ser la frase “quédese tranquilo”).
Los obreros de IMPA, imprudentes, se quedaron tranquilos. Murúa y otros compañeros viajaron incluso a San Pablo, a cerrar un acuerdo con inversores brasileños para producir en la Argentina elementos para envases de aerosol.
Policías en acción
El martes 15, luego del último turno, cuando ya era una noche de humo en Buenos Aires y había sólo tres trabajadores en la planta, el juez llegó pleno de azul: 50 policías y vallas de ese color. Amenazó a los trabajadores con voltear la puerta y detenerlos. “Los compañeros aflojaron, abrieron y la policía se metió” narra Murúa.
Se produjo un enroque clásico, casi un modelo: policías en la fábrica, trabajadores en la calle.
Al día siguiente delegados de los trabajadores fueron a hablar con el juez, tarea que resultó absolutamente inútil. “No porque no hubiera reunión, sino porque el juez Vitale no quería oir lo que se le decía”. El jueves Murúa ya estaba en Buenos Aires, dejando el tema de los aerosoles para otro momento.
Se congregaron los trabajadores en la puerta de IMPA, y se sumaron también sus colegas de la Asociación Nacional de Trabajadores Autogestionados (ANTA–CTA), y de diversas entidades educativas y de derechos humanos. IMPA, una de las primeras recuperadas (mayo de 1998) fue de las que acompañó su experiencia instalando un bachillerato, un centro cultural, y apoyando además a muchas de las nuevas cooperativas que iban surgiendo como respuesta al vaciamiento patronal de fábricas y al masivo desempleo que inundó el país desde aquel momento.
La concentración en apoyo a IMPA fue respondida por la Policía con el estilo que la caracteriza: argumentando que sus efectivos eran agredidos por los trabajadores (quizás el verdadero problema es que esta vez no eran 3 sino 300) comenzaron a reprimir a los manifestantes iniciando una cacerías a lo largo de los barrios de Almagro y Caballito, deteniendo a 16 personas y enviando a más de 20 al hospital. (No tuvieron la exclusividad, al mismo tiempo los obreros de la textil platense Mafissa también fueron reprimidos y encarcelados, en número de 18, por no aceptar el desalojo policial). En IMPA hubo un herido de bala de goma en el ojo, otro trabajador con fractura de costillas, y hasta un vecino preso como saldo del choque, al servicio de la comunidad.
Cómo ganar 12.500 más IVA por mes
Las reuniones con el síndico Alejandro Debenedetti tampoco fueron excesivamente exitosas. “El problema que tenemos con este hombre fue que los anteriores inversores asociados al anterior consejo directivo de la cooperativa, aceptaron el pedido del síndico de pagarle 12.500 pesos más IVA por mes como honorarios por su gestión. Cuando nosotros nos hicimos cargo en agosto de 2007 le dijimos que era imposible pagar esa cifra, y le ofrecimos 5.000. Él nos contestó: quiero las 15, quiero las 15, por las 15 lucas que le daban los otros. Al final no aceptó tampoco nuestra oferta, y se nos puso en contra. Eso empeoró todo”.
Tras la represión, los trabajadores de IMPA continuaron reuniéndose frente a la puerta y organizaron un nuevo acto en el cual anunciaron que el miércoles 23 de abril, sí o sí, entrarían a la fábrica. Murúa: “Anunciamos simplemente que íbamos a entrar, y sin dejarnos pegar. Creo que eso fue determinante, porque el martes 22 el juez levantó las vallas y sacó a la policía”. Los trabajadores hicieron una asamblea en la calle y decidieron volver a entrar a la planta. “Y ya estamos trabajando”. IMPA tiene una cartera de más de cien clientes, entre los que se encuentran Bonafide, Inecto y Sidra Del Valle, entre las primeras que nombra Murúa.
El negocio y la autocrítica
Los trabajadores creen que lo que se cortó con toda esta historia es un enorme negocio inmobiliario, tras el cual estaba el grupo inversor que aprovechó las grietas entre los trabajadores para hacerse de la fábrica entre 2005 y 2007, con el fin de liquidarla, promover retiros pagos, y disponer de un predio fabril en una zona de alta valuación inmobiliaria. Esto se pudo intentar debido a que en 2005 el propio Murúa había sido cuestionado por sus compañeros, y desplazado de la conducción de la cooperativa. lavaca presenció –y publicó- asambleas en las que se reprochaba a Murúa su excesivo vuelco a cuestiones externas a IMPA. “Estuviste demasiado lejos, y te olvidaste de lo que pasaba aquí” le dijo una de sus compañeras, de unos 60 años.
Una paradoja: la cooperativa no representó un modelo horizontal, y se recostó sobre un esquema bastante “gerencial” de funcionamiento interno, mientras hacia afuera Murúa participaba dando la cara y poniendo el cuerpo en diferentes conflictos, como presidente del Movimiento de Empresas Recuperadas. Murúa: “Yo hice un autocrítica sobre eso. La verdad es que traté de trabajar en función del conjunto del movimiento, en momentos en que había muchas luchas que también requerían acompañamiento”. El propio MNER sufrió nuevas fragmentaciones mientras IMPA quedaba en manos de una conducción en la que estuvo involucrado el abogado Luis Caro, presidente del otro Movimiento, el de Fábricas Recuperadas, aunque Murúa reconoce que no sabe qué tipo de conflicto generó que Caro se retirase de ese intento. Algunas empresas “fragmentadas” del MNER también fomentaron la posibilidad de quedarse con la conducción de IMPA, sin éxito. Murúa: “Los trabajadores dieron vuelta esa maniobra, y en agosto la asamblea echó a la anterior conducción, y ahí volvimos”.
La derrota del empate
Todas estas farragosas internas (que además han centrifugado a muchas fábricas de los movimientos, hacia posiciones más serenas o más radicales, según el caso) son lo menos interesante y productivo de las fábricas sin patrón.
-¿Cómo percibe actualmente el proceso de fondo de las fábricas sin patrón?
-Creo que gracias al sacrificio de los trabajadores, se abrió una posibilidad enorme: que la clase trabajadora, en una nueva crisis –que va a haber- va a elegir el camino de quedarse en la empresa y recuperarla. Fuera de eso, la situación actual de cada empresa es débil, porque estamos en un empate. El Estado no nos puede sacar, desalojar ni matar del todo, pero tampoco nosotros tenemos la fuerza suficiente para imponer las políticas públicas necesarias para fortalecerlas.
-¿Y qué pasa si sigue todo así, empatado?
-La situación sin conflicto ni cierres, puede terminar en fracasos importantes.
-¿Por qué?
-Porque si no podés pelear por cambiar las políticas públicas, la crisis se te mete adentro. Cada vez vas quedando más desactualizado tecnológicamente, fuera del acceso al crédito, sin apoyo, fuera de los mercados fuera de los nuevos parámetros de calidad, y en algún momento te quedás afuera. ¿Y qué pasa ahí? Que la implosión se da adentro. Empiezan a caer los salarios, los trabajadores cuestionan a la conducción diciendo que se roban todo o son ineficientes, la conducción cuestiona a los trabajadores diciendo que hacen las cosas mal.
La resignación es un viaje de ida
Murúa cree que esa implosión “es la que espera cualquier Estado capitalista. Que la experiencia se muera sola, mientras subsidian a las grandes empresas y los monopolios imponen las condiciones del mercado. En el fondo esperan eso: a estos no los podemos desalojar, ni siquiera tienen a dónde ir. No les demos guita ni nada, y que se maten entre ellos”.
Todo un dilema para meditar cómo hacer frente al futuro, sobre todo si Murúa tiene razón y las fábricas sin patrón son un modelo posible para que los trabajadores no se resignen a la obediencia y al desempleo.
O para que se rebelen al inquietante destino de matarse los unos a los otros. (FUENTE: WWW.LAVACA.ORG)

QUINTA MUESTRA DE EL CASERON


El grupo de artesanos de El Caserón, montará su quinta muestra el próximo viernes 2 y sábado 3 de mayo desde las 17,
en el local de ASSVER, Monte Caseros 343 de nuestra ciudad. Con entrada libre y gratuita, se podrán apreciar trabajos de producción propia en una amplia gamma de rubros y materiales.
A modo de feria, los realizadores locales nucleados en El Caserón, presentarán sus creaciones de pintura en tela, tapiz,telar, cerámica, cuero, asta, indumentaria, calzado, dulces y tarjetería.
Además de lo estrictamente referido a la feria, ambas jornadas por la noche desde las 21, se ofrecerán a los presentes,comidas típicas y se habilitará servicio de cantina. Y como viene siendo una costumbre en estas muestras, las dos noches
se contará con la presencia de artistas locales invitados para la ocasión. El viernes, Eduardo “Turco” Abdala cantará canciones latinoamericanas y el sábado, Daniel Doval proyectará imágenes artísticas y Vicky Roldán hará una muestra de
danza teatro.
Con la finalidad de construir un nuevo espacio de encuentro en la ciudad, que a la vez pudiera mostrar distintas creaciones artesanales, varios emprendedores vienen conformando EL CASERÓN, encuentro de artesanos. Trabajando desde hace menos de un año en el local de ASSVER, con las sucesivas muestras artesanales y con talleres abiertos a todo público.
Por entrevistas y/o consultas,comunicarse con
Ricardo Rodríguez al teléfono 156 110661,
Susana Cabrera a 154 611805,
Gaby Verón a 155 104833, Laura Sosa 154 624907
ó a elcaseron2008@yahoo.com.ar

La asamblea por el Puerto Nuevo se hace en la Escuela de Canotaje


Vecinos autoconvocados en defensa de los espacios públicos junto a organizaciones sociales, informan que la convocatoria para este miércoles 30 a las 20hs. tendrá lugar en el galpón donde funciona la Escuela de Canotaje, ubicada frente a la dársena del Puerto Nuevo.
La convocatoria intenta promover y crear espacios para el debate y la reflexión sobre el sentido, la función y utilización de los espacios públicos.
La asamblea se conformó a principios de febrero oponiéndose a la entrega del Galpón Nº 2 del Puerto Nuevo por parte del ex gobernador Busti al empresario Miguel Marizza, que antes explotaba el boliche bailable Budha.
La participación es imprescindible porque los espacios públicos son de todos, asumirlo construye democracia y preserva nuestra memoria y nuestra identidad.
Se invita a participar a través de este medio a toda la comunidad.
PRENSA, Asamblea de Vecinos Autoconvocados, Paraná 28 de abril de 2008.-

sábado, 26 de abril de 2008

COMUNICADO URGENTE DE CORREPI

En el día de la fecha, viernes 25 de abril, después de la actividad que lleváramos adelante en el centro de la ciudad a 17 años de la detención y muerte de Walter Bulacio, y tras haber tenido una entrevista en el Diario Clarín, en el camino de regreso a su casa, nuestra compañera María del Carmen Verdú fue atacada por dos individuos en moto, que alcanzaron a romper el vidrio de su auto, y se retiraron haciendo señas de pasarse la mano por el cuello a guisa de degüello.
Este grave hecho es parte de una sucesión de actos intimidatorios que se han venido sucediendo a lo largo de la última semana respecto de diferentes compañeros de nuestra organización, avanzando de las amenazas telefónicas a los hechos. Alertamos a los compañeros que luchan por los derechos del pueblo para que redoblen sus cuidados ante el aumento de estas cobardes acciones.
Responsabilizamos al gobierno nacional por el ataque hacia nuestra compañera, y le hacemos saber que su sostenido accionar es por demás inútil, ya que no evitará que sigamos denunciando la política represiva del estado.
Mesa de Dirección de CORREPI
CORREPI
Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional
Ciudad de Buenos Aires • Argentina

correpi@fibertel.com.ar http://correpi.lahaine.org/

jueves, 24 de abril de 2008

“AHÍ ESTÁ LA POESÍA: DE PIE CONTRA LA MUERTE”


JUAN GELMAN RECIBE EL CERVANTES
Texto completo del discurso

Majestades, Señor Presidente del Gobierno, Señor Ministro de Cultura, Señor Rector de la Universidad de Alcalá de Henares, autoridades estatales, autonómicas, locales y académicas, amigas, amigos, señoras y señores:
Deseo, ante todo, expresar mi agradecimiento al jurado del Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes, a la alta investidura que lo patrocina y a las instituciones que hacen posible esta honrosísima distinción, la más preciada de la lengua, que hoy se me otorga. Mi gratitud es profunda y desborda lo meramente personal. En el año 2006 se galardonó con este Premio al gran poeta español Antonio Gamoneda y en el 2007 lo recibe también un poeta, esta vez de Iberoamérica. Se premia a la poesía entonces, "que es como una doncella tierna y de poca edad y en todo extremo hermosa" para don Quijote, doncella que, dice Cervantes en "Viaje del Parnaso",
"puede pintar en la mitad del día
la noche, y en la noche más escura
el alba bella que las perlas cría...
Es de ingenio tan vivo y admirable
que a veces toca en puntos que suspenden,
por tener no se qué de inescrutable" .
A la poesía hoy se premia, como fuera premiada ayer y aun antes en este histórico Paraninfo donde voces muy altas resuenan todavía. Y es algo verdaderamente admirable en estos "Dürftiger Zeite", estos tiempos mezquinos, estos tiempos de penuria, como los calificaba Hölderin preguntándose "Wozu Dichter", para qué poetas. ¿Qué hubiera dicho hoy, en un mundo en el que cada tres segundos y medio un niño menor de 5 años muere de enfermedades curables, de hambre, de pobreza? Me pregunto cuántos habrán fallecido desde que comencé a decir estas palabras. Pero ahí está la poesía: de pie contra la muerte.
Safo habló del bello huerto en el que "un agua fresca rumorea entre las ramas de los manzanos, todo el lugar sombreado por las rosas y del ramaje tembloroso el sueño descendía", Mallarmé conoció la desnudez de los sueños dispersos, Santa Teresa recogía las imágenes y los fantasmas de los objetos que mueven apetitos, San Juan bebió el vino de amor que sólo una copa sirve, Cavalcanti vio a la mujer que hacía temblar de claridad el aire, Hildegarda de Bingen lloró las suaves lágrimas de la compunción, y tanta belleza cargada de másvida causa el temblor de todo el ser. ¿No será la palabra poética el sueño de otro sueño?
Santa Teresa y San Juan de la Cruz tuvieron para mí un significado muy particular en el exilio al que me condenó la dictadura militar argentina. Su lectura desde otro lugar me reunió con lo que yo mismo sentía, es decir, la presencia ausente de lo amado, Dios para ellos, el país del que fui expulsado para mí. Y cuánta compañía de imposible me brindaron. Ese es un destino "que no es sino morir muchas veces", comprobaba Teresa de Avila. Y yo moría muchas veces y más con cada noticia de un amigo o compañero asesinado o desaparecido que agrandaba la pérdida de lo amado. La dictadura militar argentina desapareció a 30.000 personas y cabe señalar que la palabra "desaparecido" es una sola, pero encierra cuatro conceptos: el secuestro de ciudadanas y ciudadanos inermes, su tortura, su asesinato y la desaparición de sus restos en el fuego, en el mar o en suelo ignoto. El Quijote me abría entonces manantiales de consuelo.
Lo leí por primera vez en mi adolescencia y con placer extremo después de cruzar, no sin esfuerzo, la barrera de las imposiciones escolares. Me acuciaba una pregunta: ¿cómo habrá sido el hombre, don Miguel? Conocía su vida de pobreza y sufrimiento, sus cárceles, su cautiverio en Argel, su Lepanto, los intentos fallidos de mejorar su suerte. Pero él, ¿quién era? Releía el autorretrato que trazó en el prólogo de las Novelas Ejemplares: "Este que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada" , que nada me decía, salvo la mención de sus "alegres ojos". Comprendí entonces que él era en su escritura. Me interno en ella y aún hoy creo a veces escuchar sus carcajadas cuando acostaba al Caballero de la Triste Figura en el papel. Sólo quien, desde el dolor, ha escrito con verdadero goce puede dar a sus lectores un gozo semejante. Cómico es el rostro de la tragedia cuando se mira a sí misma.
Declaro que, en verdad. quise recorrer ante ustedes, con ustedes, los trabajos de Persiles y Sigismunda, o la locura quebradiza del licenciado Vidriera, o compartir la nueva admiración y la nueva maravilla del coloquio de los perros, o el combate verdaderamente ejemplar entre los poetas malos y los buenos que tiene lugar en "Viaje del Parnaso" y en el que cualquier buen poeta podía caer herido por un pésimo soneto bien arrojado. Pero tal como la lámpara alimentada a querosén que los campesinos de mi país encienden a la noche y alrededor de la cual se sientan a cenar, cuando hay, y luego a leer, cuando hay y cuando hay ganas, y a la que mosquitos y otros seres alados acuden ciegos de luz y la calor los mata, así yo, encandilado por don Alonso Quijano, no puedo sustraerme a su fulgor.
Muchas plumas hondas y brillantes han explorado los rincones del gran libro. Por eso, parafraseando al autor, declaro sin ironía alguna que, con seguridad, este discurso carece de invención, es menguado de estilo, pobre de conceptos, falto de toda erudición y doctrina. Sólo hablo como lector devoto de Cervantes, pero quién puede describir los territorios del asombro. Con mucha suerte y perspicacia, es posible apenas sentarse a la sombra de lo que siempre calla.
Cervantes se instala en un supuesto pasado de nobleza e hidalguía para criticar las injusticias de su época, que son las mismas de hoy: la pobreza, la opresión, la corrupción arriba y la impotencia abajo, la imposibilidad de mejorar los tiempos de penuria que Hölderlin nombró. Se burla de ese intento de cambio y se burla de esa burla porque sabe que jamás será posible terminar con la utopía, recortar la capacidad de sueño y de deseo de los seres humanos. Cervantes inventó la primera novela moderna, que contiene y es madre de todas las novedades posteriores, de Kafka a Joyce. Y cuando en pleno siglo XX Michel Foucault encuentra en Raymond Roussel las características de la novela moderna, éstas: "el espacio, el vacío, la muerte, la transgresión, la distancia, el delirio, el doble, la locura, el simulacro, la fractura del sujeto", uno se pregunta ¿qué? ¿No existe todo eso, y más, en la escritura de Cervantes?
Su modernidad no se limita a un singular universo literario. La más humana es un espejo en el que podemos aún mirarnos sin deformaciones en este siglo XXI. Dice Don Quijote: "Bien hayan aquellos benditos siglos que carecieron de la espantable furia de aquestos endemoniados instrumentos de la artillería a cuyo inventor tengo para mí que en el infierno se le está dando el premio de su diabólica invención, con la cual dio causa que un infame y cobarde brazo quite la vida a un valeroso caballero, y que sin saber cómo o por dónde, en la mitad del coraje y brío que enciende y anima a los valientes pechos, llega una desmandada bala (disparada de quien quizá huyó y se espantó del resplandor que hizo el fuego al disparar la maldita máquina) y corta y acaba en un instante los pensamientos y la vida de quien la merecía gozar luengos siglos".
Desde el lugar de presunto caballero andante quejoso de que las armas de fuego hayan sustituido a las espadas, y que una bala lejana torne inútil el combate cuerpo a cuerpo, Don Quijote destaca un hecho que ha modificado por completo la concepción de la muerte en Occidente: es la aparición de la muerte a distancia, cada vez más segura para el que mata, cada vez más terrible para el que muere. Pasaron al olvido las ceremonias públicas y organizadas que presidía el mismo agonizante en su lecho: la despedida de los familiares, los amigos, los vecinos, el dictado del testamento ante los deudos. La muerte hospitalizada llega hoy con un cortejo de silencios y mentiras. Y qué decir de los 200.000 civiles de Hiroshima que el coronel Paul Tobbets aniquiló desde la altura apretando un simple botón. Piloteaba un aparato que bautizó con el nombre de su madre, arrojó la bomba atómica y después durmió tranquilo todas las noches, dijo. Pocos conocen el nombre de las víctimas cuya vida el coronel había segado. La muerte se ha vuelto anónima y hay algo peor: hoy mismo centenares de miles de seres humanos son privados de la muerte propia. Así se da en Irak.
Creo, sin embargo, como el historiador y filósofo Juan Carlos Rodríguez, que el Quijote es una gran novela de amor. Del amor imposible. En el amor se da lo que no se tiene y se recibe lo que no se da y ahí está la presencia del ser amado nunca visto, el amor a un mundo más humano nunca visto y torpemente entrevisto, el amor a una mujer que no es y a una justicia para todos que no es. Son amores diferentes pero se juntan en un haz de fuego. ¿Y acaso no quisimos hacer quijotadas en alguna ocasión, ayudar a los flacos y menesterosos? ¿Luchando contra molinos de aspas de acero, que ya no de madera? ¿Despanzurrando odres de vino en vez de enfrentar a los dueños del dolor ajeno? ¿"En este valle de lágrimas, en este mal mundo que tenemos -dice Sancho-, donde apenas se halla cosa que esté sin mezcla de maldad, embuste y bellaquería"?
He celebrado hace dos años, con ocasión de la entrega del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, mi llegada a una España que no acepta las aventuras bélicas y que rompe clausuras sociales que hieren la intimidad de las personas. Hoy celebro nuevamente a una España empeñada en rescatar su memoria histórica, único camino para construir una conciencia cívica sólida que abra las puertas al futuro. Ya no vivimos en la Grecia del siglo V antes de Cristo en que los ciudadanos eran obligados a olvidar por decreto. Esa clase de olvido es imposible. Bien lo sabemos en nuestro Cono Sur.
Para San Agustín, la memoria es un santuario vasto, sin límite, en el que se llama a los recuerdos que a uno se le antojan. Pero hay recuerdos que no necesitan ser llamados y siempre están ahí y muestran su rostro sin descanso. Es el rostro de los seres amados que las dictaduras militares desaparecieron. Pesan en el interior de cada familiar, de cada amigo, de cada compañero de trabajo, alimentan preguntas incesantes: ¿cómo murieron? ¿Quiénes lo mataron? ¿Por qué? ¿Dónde están sus restos para recuperarlos y darles un lugar de homenaje y de memoria? ¿Dónde está la verdad, su verdad? La nuestra es la verdad del sufrimiento. La de los asesinos, la cobardía del silencio. Así prolongan la impunidad de sus crímenes y la convierten en impunidad dos veces.
Enterrar a sus muertos es una ley no escrita, dice Antígona, una ley fija siempre, inmutable, que no es una ley de hoy sino una ley eterna que nadie sabe cuándo comenzó a regir. "¡Iba yo a pisotear esas leyes venerables, impuestas por los dioses, ante la antojadiza voluntad de un hombre, fuera el que fuera!", exclama. Así habla de y con los familiares de desaparecidos bajo las dictaduras militares que devastaron nuestros países. Y los hombres no han logrado aún lo que Medea pedía: curar el infortunio con el canto.
Hay quienes vilipendian este esfuerzo de memoria. Dicen que no hay que remover el pasado, que no hay que tener ojos en la nuca, que hay que mirar hacia adelante y no encarnizarse en reabrir viejas heridas. Están perfectamente equivocados. Las heridas aún no están cerradas. Laten en el subsuelo de la sociedad como un cáncer sin sosiego. Su único tratamiento es la verdad. Y luego, la justicia. Sólo así es posible el olvido verdadero. La memoria es memoria si es presente y así como Don Quijote limpiaba sus armas, hay que limpiar el pasado para que entre en su pasado. Y sospecho que no pocos de quienes preconizan la destitución del pasado en general, en realidad quieren la destitución de su pasado en particular.
Pero volviendo a algunos párrafos atrás: hay tanto que decir de Cervantes, de este hombre tan fuera del uso de los otros. De sus neologismos, por ejemplo. Salvo él, nadie vio a una persona caminar asnalmente. O llevar en la cabeza un baciyelmo. O bachillear. Don Quijote aprueba la creación de palabras nuevas, porque "esto es enriquecer la lengua, sobre quien tienen poder el vulgo y el uso". Hace unos años ciertos poetas lanzaron una advertencia en tono casi legislativo: no hay que lastimar al lenguaje, como si éste fuera río coagulado, como si los pueblos no vinieran "lastimándolo" desde que empezaron a nombrar. Cuando Lope dice "siempre mañana y nunca mañanamos" agranda el lenguaje y muestra que el castellano vive, porque sólo no cambian las lenguas que están muertas. La lengua expande el lenguaje para hablar mejor consigo misma.
Esas invenciones laten en las entrañas de la lengua y traen balbuceos y brisas de la infancia como memoria de la palabra que de afuera vino, tocó al infante en su cuna y le abrió una herida que nunca ha de cerrar. Esas palabras nuevas, ¿no son acaso una victoria contra los límites del lenguaje? ¿Acaso el aire no nos sigue hablando? ¿Y el mar, la lluvia, no tienen muchas voces? ¿Cuántas palabras aún desconocidas guardan en sus silencios? Hay millones de espacios sin nombrar y la poesía trabaja y nombra lo que no tiene nombre todavía.
Esto exige que el poeta despeje en sí caminos que no recorrió antes, que desbroce las malezas de su subjetividad, que no escuche el estrépito de la palabra impuesta, que explore los mil rostros que la vivencia abre en la imaginación, que encuentre la expresión que les dé rostro en la escritura. El internarse en sí mismo del poeta es un atrevimiento que lo expone a la intemperie. Aunque bien decía Rilke: "[...] lo que finalmente nos resguarda/es nuestra desprotección" . Ese atrevimiento conduce al poeta a un más adentro de sí que lo trasciende como ser. Es un trascender hacia sí mismo que se dirige a la verdad del corazón y a la verdad del mundo. Marina Tsvetaeva, la gran poeta rusa aniquilada por el estalinismo, recordó alguna vez que el poeta no vive para escribir. Escribe para vivir.
E-MAIL: comcosur@comcosur. com.uy
WEB: www.comcosur. com.uy


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miércoles, 23 de abril de 2008

"POR QUÉ RENUNCIÉ A CLARÍN"


CARTA ABIERTA
* TELAM digital 21 de abril.-

Este viernes será mi último día de trabajo en el querido Zonal Morón / Ituzaingó. He tomado la decisión de renunciar al cargo de redactor que ejercía y, como es de rigor en estos casos, quiero despedirme de los amigos que gané durante mis siete años de permanencia en el diario y de los buenos compañeros con los que compartí muchas tardes entretenidas.
Pero no quiero irme sin antes explicarles, a ustedes y también a quienes ocupan los cargos jerárquicos de esta empresa, los motivos de mi retiro.
A fines de marzo la revista Veintitrés me pidió una opinión sobre el rol que cumplen los medios periodísticos y algunos intelectuales en la elaboración del discurso político actual.
Yo efectué una dura crítica a lo que se da en llamar el Grupo Clarín y acentué, particularmente, lo que a mi criterio había sido una clara manipulación informativa durante la cobertura del conflicto Gobierno vs. Campo, tanto por parte del diario como de Canal 13 y TN.
En este caso no hice más que expresar, libremente, la vergüenza que me provocó -como periodista pero también como simple ciudadano- el ejercicio “periodístico” del Planeta Clarín y sus satélites.
La reacción por parte de la empresa, como es de suponer, fue inmediata.
Y hasta la consideré razonable.
Es más: a uno de los colegas aludidos, Julio Blanck, le dí explicaciones acerca de por qué yo lo incluía en una lista de hombres de prensa que -desde mi punto de vista- sostienen un discurso “progresista” pero le terminan haciendo el juego al llamado establishment.
Hasta ahí todo bien.
Lo que siguió después es distinto.
Las autoridades editoriales (en este momento no se me ocurre otro término) le comunicaron a mis jefes que “de ahora en más” dejara de escribir la página 3 del Zonal (que se supone es la más “importante”) y que me limitara a hacer -es textual- “notas blandas”.
Una estupidez, realmente.
Pero pocas horas después se emitió otra orden: que no se me autorizara a tomar la totalidad de días de vacaciones adeudados, que había pedido para esta semana..
No dieron argumento alguno para justificar la negativa.
La verdad es que por ninguno de estos dos castigos tendría que haberme hecho mala sangre.
Sin embargo, dije “basta” y tomé la decisión de no seguir adelante con mi trabajo en el Zonal, harto del doble discurso de este diario, de su hipocresía, de pontificar en sus editoriales y notas de opinión una cosa para después hacer otra.
Es tanta la repugnancia que sentí por quienes posan como adalides de la libertad de expresión que me dije a mi mismo: “hasta aquí llegué”.
Quiero decir: hace más de 20 años que ejerzo el oficio de periodista; conozco perfectamente los condicionamientos que nos ponen para atenuar o directamente diluir nuestra vocación de contar y decir las cosas como uno cree que son, aun a riesgo de equivocarse.
En fin, en casi todos lados he comprobado (eso tan viejo pero siempre vigente) que una cosa es la libertad de prensa y otra la libertad de empresa.
Pero lo que viví en Clarín en los últimos tiempos superó todo… Gracias a Dios, ¡todavía tengo vergüenza!
Pero lo que ya no tengo es estómago para tragarme las cosas que hace este diario en nombre del periodismo.
A esta altura ya no puedo soportar tanto cinismo.
Como cuando desde un título o una nota se insiste en que no decrece el nivel del trabajo en negro y las condiciones laborales son cada vez más precarias, siendo que en todas las redacciones del Grupo se emplea a pasantes a los que se los explota de manera desvergonzada, obligándolos a hacer tareas de redactor por la misma paga que recibe un cadete, sin obra social ni vacaciones.
Es el mismo cinismo de despotricar contra la desocupación al tiempo que se lanzan a la calle nuevos productos sin contratar a trabajadores, duplicando y hasta triplicando el horario de los que ya están dentro de la maquinaria.
Es el mismo cinismo de presionar a redactores para que se conviertan en editores, bajo la promesa (falsa) de que “algún día” se les reconocerá la diferencia salarial.
Si, como se sostiene el martes 15 en la cotidiana carta del editor al lector, “son los medios y los periodistas los que deben regularse y actuar con responsabilidad democrática”, pues bien Sr. Kirschbaum, yo empiezo por esa tarea. Porque si Clarín tanto se rasga las vestiduras asegurando que respeta la libertad de expresión, ¿por qué sanciona a un periodista que vierte, ejercitando esa libertad de pensamiento, una opinión?
Tengo otras cosas para decirle a usted y a quienes lo secundan (si es que a esta altura todavía están leyendo…): la demonización que practica el diario a través de un “inocente” semáforo que cumple la misión de dividir al mundo en ángeles y demonios (según el interés ideológico o comercial del Grupo), ha llegado al nivel de un verdadero pasquín que nada tiene que envidiarle a las publicaciones partidarias.
Es peor todavía, porque éstas tienen la honestidad de reconocerse como expresiones de un partido político o de un espacio ideológico.
En cambio, Clarín se imprime bajo el infame rótulo de periodismo independiente…
En pos de engrosar la cuenta bancaria se ha perdido todo decoro.
Da la sensación de que los que se llaman periodistas o columnistas ya ni sienten un mínimo de pudor por haberse convertido en contadores del negocio mediático, desvividos por saber cuánto dinero ingresa a las arcas; lo único que les falta es salir con el camión de Juncadella.
Digo esto porque ha sido patética, en la misma carta del editor del martes 15, la reacción editorial contra otros medios periodísticos competidores que estarían atreviéndose a morder un pedazo del queso que el Grupo quiere deglutirse, como de costumbre, solito y solo, calificando a aquellos de miserables, travestidos y miembros de una jauría.
¡Después cuestionan a D’Elía o a Moyano por las palabras “ofensivas” que lanzan contra el periodismo independiente y democrático!
La mayoría de quienes me conocen saben de mi simpatía y hasta cierta militancia por el peronismo.
Pero también saben que no me une ningún tipo de relación con el gobierno, ni con su tan temido Observatorio de Medios, ni con los jóvenes de la Cámpora ni tampoco con sus “grupos de choque”.
La aclaración vale para que estén tranquilos y no piensen que durante estos siete años fui un agente infiltrado en el Zonal Morón.
Simplemente amo el trabajo periodístico, tengo pensamiento propio (aunque, qué le vamos a hacer…: no es el políticamente correcto) y un compromiso de honrar mi oficio.
A Ricardo Kirschbaum, a Ricardo Roa y a tantos otros que mandan les digo que estoy preparado para asumir lo que venga, porque no me extrañaría que las redacciones de otros medios empiecen a recibir llamados telefónicos pidiendo que se me prohíba trabajar de lo que soy.
Tan libre me siento, tan espiritualmente íntegro de poderles decir lo que les digo (aunque les resbale), que ya no me importa si la larga mano del Grupo le pone candado a mi futuro para no dejarme otra opción que trabajar como remisero o repositor de supermercado.
Me voy orgulloso de haber seguido aprendiendo lo que es vocación, oficio, dignidad y ejercicio responsable del buen periodismo.
Que me lo dieron los jefes de los zonales y un montón de amigos y compañeros a quienes no voy a nombrar para evitarles quedar marcados por mi cercanía afectiva.
Me voy avergonzado de la conducta de quienes deberían honrar el trabajo periodístico y no lo hacen.
CD/
* Claudio Díaz
diazdeoctubre@yahoo.com.ar

EVENTOS IMPORTANTES PARA ESTA SEMANA


INVITAMOS A LOS SIGUIENTES EVENTOS
CHARLA DEBATE Observatorio Comunicacional de la UNER:
Gobiernos y Medios: ¿Enemigos o socios?
(Detrás de una sociedad para pocos)
Expositores invitados: Lic. en Comunicación Alejandro Ramírez
Tec. en Comunicación Oscar Londero

Lugar: Fac. Cs. de la Educación. Buenos Aires 389 - 1º piso - Aula E 1.
Fecha: Jueves 24 de abril a partir de las 20 horas.
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Charla Debate
Retenciones y Política Agropecuaria
Disertarán:
- Alfredo Bel (Federación Agraria Argentina)
- Rubén Pagliotto (Proyecto "Por una Nueva Economía" UNER)
- Alberto Lapolla (Movimiento Proyecto Sur)

Jueves 24 de abril 20,30 hs.
Salón Auditorio de ATE (Asoc.Trabajadores del Estado)

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Curso Trimestral de
"ECONOMIA PARA TODOS"
Docentes: Luis Lafferriere - Roberto Schunk - Rubén Pagliotto.
Inicia: Viernes 25 de abril 20 hs
Lugar: Facultad de Cs.de la Educación - Bs.As. 389 - Aula E3, 2º piso.
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Seminario sobre:
Introducción a la historia de la clase obrera
y del movimiento obrero argentino (1878-2008)

Docente a cargo: Licenciado en Historia (UBA) Roberto Tarditi
Días Sábado 26/4 y Sábado 10/5 - De 9 a 12,30 horas
Facultad de Ciencias de la Educación - Bs.As. 389, Aula E1, 1º piso.
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Informes: lafferr@speedy.com.ar / luis.lafferriere@gmail.com

lunes, 21 de abril de 2008

IMPA: la de los trabajadores

De acá nos van a sacar muertos”, repetía emocionado Eduardo Murúa, uno de los referentes de la Industria Metalúrgica y Plástica Argentina (IMPA), la primera fábrica recuperada del país, con casi un siglo de historia. Sus palabras se abrazaban a las de más de 200 trabajadores de IMPA y de otras recuperadas y organizaciones sociales, ante un cordón desmesurado de efectivos de Infantería de la Policía Federal que acechaban la planta, con intenciones poco cooperativas.
En IMPA quieren trabajar, pero no los dejan. El jueves 17, un día antes de la represión, la Justicia había ordenado reprimir a quienes se encontraban acampando frente a la planta desde el desalojo ejecutado 48 horas antes.
Las balas de goma y los violentos chorros de tinta –para marcar a los manifestantes- de los camiones hidrantes se volvieron esa mañana contra los trabajadores. Pablo Piñeyro, integrante de IMPA, confirmó a Prensa De Frente que “los efectivos de la Infantería hirieron a quince personas y detuvieron a dieciséis, que fueron trasladadas a la Comisaría 11”. Hubo corridas durante dos horas y una delirante cacería por las calles de los barrios de Caballito y Almagro.
Tras la represión, el abogado de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Facundo Taboada, asumió la defensa de los trabajadores de IMPA, que ya se encuentran en libertad.
La cronología
La fábrica fue fundada en 1910 por empresarios alemanes y en 1945 fue nacionalizada por Juan Domingo Perón. En el ‘61, Arturo Frondizi la convirtió en cooperativa y en 1998 fue finalmente cerrada. Fue entonces cuando unos 50 trabajadores la refundaron, desde el cooperativismo, y la convirtieron en lo que es hoy: un símbolo del trabajo autogestionado. IMPA fue la pionera de las empresas reabiertas por sus trabajadores. Y hacedora de logros indiscutibles: al ser recuperada, la fábrica tenía una deuda de 5 millones de pesos. Hoy, diez años después, el pasivo es de un millón y medio.
IMPA emplea hoy a 90 personas, con una capacidad de producción del 40 por ciento. Sus trabajadores saben que podría funcionar aún mejor, ya que la demanda suele ser muy superior a lo que puede producir actualmente en función de su capital de trabajo.

Pero los esfuerzos parecen no alcanzar. Dos acreedores piden actualmente el pago de la deuda a partir de la quiebra. Por eso, el martes 8, a las 19, funcionarios judiciales se presentaron junto con personal de Infantería en la fábrica con intenciones de cerrarla. Los trabajadores impidieron la clausura y se movilizaron al día siguiente hasta el Juzgado Comercial N 4 de la Capital, a cargo del doctor Víctor Hugo Vitali. El magistrado dio plazo a la gente de IMPA hasta el viernes 11 para presentar un acuerdo con esos acreedores.
En IMPA se elaboró entonces una propuesta de acuerdo, que fue acercada al juzgado el viernes. Antes habían pagado a los acreedores casi 20 mil pesos, en parte de pago de la deuda.
Pese a la buena voluntad de la cooperativa, el juez ordenó nuevamente la clausura. Los hechos se precipitaron el martes 15, después de las 21.30, cuando aparecieron en la planta el secretario del juzgado, el síndico acompañados del inefable cuerpo de Infantería. Había en ese momento en la planta cuatro trabajadores, a los cuales sólo se les notificó que iba a ser cerrada. Del otro lado de la puerta, intentaron resistir una vez más a la medida. Pero bajo amenazas de detención, los funcionarios comenzaron a derribar la puerta con una amoladora. Cuando entraron, echaron a los trabajadores del lugar. Se organizó entonces un acampe delante de la planta.
Un detalle curioso: en un encuentro previo, el juez Vitali les había transmitido su voluntad de garantizar la continuidad de la fuente laboral.
Tras el accionar violento de la Infantería, los trabajadores de IMPA convocaron a inegrantes de otras fábricas recuperadas, organizaciones sociales, partidos políticos y a la comunidad en general, a un acto el próximo miércoles 23 a las 15, en repudio a la clausura de la planta y la represión policial. (FUENTE Y FOTOS: PRENSA DE FRENTE)